Cómo afectan las mascarillas a tu piel

Escrito por S0p0rt3

Las mascarillas ya están pasando factura a nuestra piel. El COVID nos ha cambiado a todos, porque ha condicionado y sigue condicionando nuestra vida, nuestras relaciones, hábitos y costumbres, y a muchos, sus proyectos profesionales.

Pero hay otra consecuencia de este virus que nos afecta a todos: hace ya meses que estamos obligados a salir a la calle, entrar en espacios cerrados y trabajar e ir a clase con la mascarilla puesta, y esas horas acumuladas de mascarilla sobre nuestra piel están empezando a mostrar sus efectos. “El uso de mascarilla se ha convertido en una herramienta fundamental para el control de la transmisión del coronavirus. Sin embargo, su uso prolongado puede provocar efectos adversos sobre la piel”, explica la doctora María Herrero, dermatóloga del Hospital Universitario de Torrejón, gestionado por el grupo sanitario Ribera.

Hoy vamos a explicar cuáles son los efectos de la mascarilla en nuestra piel y cómo podemos mitigarlos.

La jefa de Dermatología de Ribera en el Hospital Universitario del Vinalopó, Irene Latour, nos explica que han detectado “un empeoramiento de las patologías de base, incluyendo el acné y la rosácea”. En especial, añade, “llama la atención el aumento de las dermatitis periorificiales, esto es, la aparición de rojeces, pápulas y pústulas, a las que comúnmente llamamos granos, sobre todo alrededor de la boca y la nariz”. Cristina de Daniel, dermatóloga en el Hospital Ribera Povisa, prácticamente coindice con su compañera del Vinalopó. “Entre los efectos más comunes en pacientes sin patología cutánea previa destaca el acné y la dermatitis irritativa”, explica. Para la doctora De Daniel el uso continuo de la mascarilla sin duda “ha agravado las patologías en pacientes con acné, rosácea, dermatitis perioral, atópica, seborreica o incluso la urticaria por presión”.

En muchos puestos de trabajo, o como en el caso de los niños y jóvenes en clase, pasamos muchas horas con la mascarilla puesta, por nuestra seguridad y la de quienes nos rodean. La doctora Latour recuerda que “al respirar y hablar con la mascarilla, aumenta la humedad en la zona que llevamos cubierta, y la piel respira peor, por lo que patologías como el acné empeoran”. La doctora De Daniel apunta que “el acné se agrava por la oclusión que se produce sobre el poro, la humedad de los fluidos que retiene la mascarilla y el sobrecrecimiento de microorganismos, sobre todo cuando la mascarilla no se lava o se cambia con la frecuencia debida”. La doctora Herrero, dermatóloga en el Hospital de Torrejón, añade que “diferentes estudios han demostrado las consecuencias del efecto oclusivo de las mascarillas, provocando también un aumento de la temperatura cutánea, del PH y de la producción de sebo, además de la humedad”.

No solo eso. “También vemos irritaciones por el roce de gomas o tejidos”, añaden.

Y sin ser una consecuencia de las más graves, en muchos casos el uso de la mascarilla conlleva un aumento en la sequedad de la piel. Según explica nuestra dermatóloga en Ribera Povisa, la doctora De Daniel, “el roce constante de la mascarilla con nuestra piel daña la capa córnea y altera la barrera hidrolipídica, lo que puede llevar a la deshidratación de la piel”.

Por todo ello, los especialistas de Ribera recomiendan llevar varios recambios de mascarillas si van a pasar todo el día fuera de casa. Y en el caso concreto de quienes padecen acné, la doctora De Daniel apunta que mitigar los efectos de la mascarilla, “lo más importante es llevar una adecuada higiene, con lavado de cara dos veces al día, y usar por la noche productos específicos para tratar el acné, además de cambiarse la mascarilla con frecuencia y/o lavarla a diario”.

¿Y qué factura están pasando las mascarillas a las personas con piel atópica y las que tienen la piel sensible? “Estas personas parten ya con una barrera cutánea alterada, por lo que las mascarillas les irritan aún más”, asegura nuestra especialista en Ribera Povisa. La doctora De Daniel asegura que “es crucial mantener una hidratación adecuada para evitar el eccema, pero una vez ha aparecido el problema, la solución no es el empleo de crema hidratante, ya que produce aún más prurito en la piel”. “Cuando la dermatitis ya está instaurada es necesario realizar tratamientos médicos tópicos para que el eccema no se cronifique”, insiste.

Pese a todo, la doctora De Daniel apunta, como comentario final importante, que “aunque los problemas que causa en la piel la mascarilla alteran la calidad de vida de las pacientes, esta medida preventiva frente a la Covid-19 es necesaria para evitar el contagio, y el riesgo para la salud de no usar mascarilla es mayor que el beneficio en nuestra piel”. “Con el tratamiento adecuado, mejoran mucho los efectos secundarios que produce la mascarilla en la piel y ninguna patología cutánea, salvo la epidermólisis ampollosa o Piel de Mariposa, es lo suficientemente grave como para justificar no llevar  mascarilla.

Y como aún tendremos que convivir una temporada con las mascarillas, nuestros especialistas nos apuntan algunos consejos que pueden resultar muy útiles para mitigar los efectos secundarios de llevar media cara tapada para protegernos del virus.

1. Cambiar la mascarilla con frecuencia. No llevar la misma más de 4 horas.

2. Evitar el maquillaje, en la medida de lo posible.

3. Lavar la cara por la mañana y por la noche con agua templada, geles libre de grasas o para pieles sensibles, según el caso, para retirar la grasa y la suciedad pero no resercarla.

4. Utilizar agua micelar para desmaquillar la piel.

5. Si hay irritaciones, utilizar cremas para pieles sensibles todas las mañanas y noches, con el fin de proteger y tratar. Si aparecen rojeces en las zonas de roce (dorso de nariz, pómulos,  parte trasera de las orejas), aplicar una crema barrera o vaselina pura para proteger de  la fricción.

6.  Si hay lesiones acneiformes, utilizar cremas seborreguladoras por la noche. Si hay mucha inflamación, consultar con un dermatólogo el tratamiento.

7. Llevar una dieta sana y equilibrada.

8. Hidratarnos correctamente, bebiendo al menos dos litros de agua diario.

9. Evitar el consumo excesivo de bebidas azucaradas y con cafeína.

10. No fumar.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *