Cómo entrenar el ánimo y combatir la tristeza (pese al Covid)

Escrito por S0p0rt3

El Covid y las trágicas cifras de ingresos y fallecidos han eclipsado el Blue Monday (el día más triste del año). Porque la situación de la pandemia vuelve a ser crítica y, además, nos pilla con un estado de ánimo que no ha dejado de recibir impactos negativos desde hace casi un año: primero un confinamiento de meses, luego limitaciones en la movilidad y medidas restrictivas que afectan a las relaciones personales y a los negocios, mascarillas tapando las caras y las sonrisas, la resaca de unas Navidades con pocos o ningún contacto, y muchos meses sin besos ni abrazos. Ahora, además, sufrimos temporales de frío, nieve y más aislamiento en muchas regiones…

En este contexto, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicó hace poco más de un mes un estudio que alerta de los efectos del COVID en la salud mental de los españoles, y que preocupan tanto o más de las consecuencias sobre la economía. La mitad de los encuestados por el CIS admite sentir ansiedad, preocupación o tristeza. O una mezcla de todo, que bien podría englobarse bajo el paraguas de un bajo estado de ánimo”, según explica el jefe de Psiquiatría y Salud Mental del grupo sanitario Ribera en los hospitales universitarios de Vinalopó y Torrevieja, Jesús Mesones. Su compañero en el Hospital Universitario de Torrejón, el también psiquiatra Alberto Garandés, confirma que “la población general está triste” y explica que son varios los factores que influyen. “En los mayores, probablemente sea la distancia social, que les deja más desprotegidos en cuanto a atención médica y emocional. En la población adulta, en cambio, el factor más problemático es la pérdida del trabajo y los problemas económicos, emocionales y de convivencia asociados”, asegura.

En este sentido, el psicólogo clínico de la Unidad de Salud Mental de este mismo hospital del grupo en Torrejón, Jorge Pernia, advierte de lo que está por llegar “cuando se hagan notar más las consecuencias económicas y sociales de la pandemia, porque la precariedad y la desesperanza podrían crear las condiciones para una depresión perfecta, a modo de tormenta”. Los problemas familiares también han acentuado ese desasosiego que sienten muchos ciudadanos. “Muchas familias cuyos cimientos ya estaban deteriorados, han terminado por derrumbarse”, asegura. Para Marta Gadea, también psicóloga en este mismo hospital, “estamos tristes por la pérdida de los seres queridos pero también por las múltiples pérdidas y renuncias que hemos experimentado en los últimos meses y los proyectos vitales frustrados”.

¿Y cómo se manifiesta esa tristeza? A nivel físico o externo, aseguran los profesionales contactados, se refleja con llanto, retardo psicomotor y rostro abatido. A nivel interior, pesimismo, melancolía, falta de ánimo, baja autoestima, insatisfacción, falta de apetito y problemas de sueño son síntomas que pueden asociarse a la tristeza.

Pero ojo. No podemos confundir tristeza con depresión. El sentimiento de tristeza es un estado psicológico que no es, por sí mismo, un indicador de trastorno mental, porque es relativamente habitual. La pérdida de un ser querido, de un objeto muy preciado o enfrentarnos a una situación adversa, como la que vivimos con la pandemia y sus efectos colaterales, como la pérdida del trabajo, el cierre del negocio o la enfermedad de un familiar o amigo cercano nos pueden producir tristeza. Según el psicólogo pionero en el estudio de las emociones, Paul Ekman, la tristeza es una de las seis emociones básicas no natales del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la felicidad y la sorpresa.

A veces, no pasa nada por estar tristes. La tristeza es un estado mental pasajero, mientras que las personas que sufren una depresión se encuentran en una situación crónica de abatimiento, malestar y desazón, que puede incluso desembocar en abulia, es decir, una incapacidad total o parcial para enfrentarse al día a día.

Pero ¿qué podemos hacer para mitigar o superar la tristeza cuando nos acecha?

Los profesionales del grupo Ribera nos dan diez consejos básicos para entrenar nuestro ánimo y combatir la tristeza.

  • Llora si lo necesitas. No pasa nada.
  • Acepta la tristeza como un sentimiento temporal.
  • Busca un propósito, fija una meta.
  • Trabaja por alcanzar tus objetivos.
  • Haz deporte o camina todos los días hora y media y dedica media hora a relajarte
  • Sal a la calle todos los días, aunque sea a tirar la basura y dar la vuelta a la manzana.
  • Aprovecha las horas de sol y empápate de vitamina D.
  • Potencia tus aficiones, haz lo que te gusta para no recordar que estás triste: leer, ver series, ordenar…
  • Socializa. En tiempos de pandemia, no nos vemos ni salimos con amigos pero podemos llamarnos por teléfono o hacer videollamadas. Incluso podemos tomar el aperitivo juntos, mientras estamos conectados cada uno en su casa.
  • Proponte sonreír. Aunque estés triste.

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