Consejos para hacer frente a la queratitis

Escrito por Ribera Salud

Los ojos son una de las partes más sensibles y valiosas de nuestro organismo. Por eso, es muy recomendable que te los cuides y les prestes atención. Eso incluye conocer más a fondo una de sus patologías más comunes como es la queratitis. 

La queratitis es una inflamación de la córnea, la estructura más anterior y transparente del globo ocular, que puede ser debida a múltiples causas. Puede estar asociada o no con una infección. La queratitis no infecciosa puede producirse por una lesión relativamente menor, por el uso de lentes de contacto durante períodos largos o por la presencia de cuerpos extraños en el ojo. La queratitis infecciosa puede producirse por bacterias, virus, hongos y parásitos.

Si afecta solamente a su parte externa (el epitelio), que es lo más habitual, se denomina queratitis superficial y suele curarse sin secuelas. Por el contrario, si afecta a capas más profundas se trata de una queratitis ulcerativa, menos habitual pero que puede ser muy grave. Cuando deja una cicatriz  en la córnea (leucoma), la visión llega a verse severamente comprometida.

Síntomas

Los signos y los síntomas de la queratitis incluyen:

  • Enrojecimiento ocular
  • Dolor ocular
  • Exceso de lágrimas u otra secreción ocular
  • Dificultad para abrir el párpado a causa de dolor o irritación
  • Visión borrosa
  • Visión disminuida
  • Sensibilidad a la luz (fotofobia)
  • Sensación de que tienes algo adentro del ojo

Si percibes alguno de los signos o síntomas, pide cita con tu médico de inmediato.  Con la atención oportuna, los casos de leves a moderados se pueden tratar de forma efectiva sin pérdida de la vista. Los retrasos en el diagnóstico y el tratamiento pueden llevar a complicaciones graves, incluida la ceguera.

¿Por qué se produce la queratitis?

Existen múltiples causas que pueden provocar queratitis. Las más frecuentes son:

  • Sequedad ocular: el ojo seco puede provocar lesiones en la córnea. Suele tratarse de lesiones superficiales en forma de puntitos que afectan sobre todo la zona media e inferior de la córnea. En menos ocasiones, la sequedad ocular puede provocar lesiones más graves, complicadas de manejar.
  • Víricas: las más frecuentes de este grupo son las queratitis herpéticas. La gravedad de este tipo de queratitis es que cursan a brotes y pueden dejar leucomas corneales residuales importantes que indiquen un transplante de córnea. El diagnóstico y tratamiento precoz con antivíricos es imprescindible
  • Bacterianas, por hongos, amebas o parásitos: pueden ser el resultado de una erosión previa que se ha infectado. Los portadores de lentes de contacto están mucho más expuestos a infecciones corneales. Otras veces no hay una causa identificada.
  • Si un objeto raya o lesiona la superficie de la córnea, puede producirse una queratitis sin infección. Además, una lesión podría permitir que los microorganismos accedan a la córnea dañada, causando así una queratitis infecciosa.
  • Lentes de contacto contaminados. Las bacterias, los hongos o los parásitos, en especial, los parásitos microscópicos acanthamoeba, pueden vivir en la superficie de un lente de contacto o en el estuche donde se lo guarda. El uso prolongado de lentes de contacto puede provocar queratitis, que puede volverse infecciosa.
  • Otras causas: Tóxicos (causticaciones o sustancias irritantes que entran en contacto con el ojo), alergias, queratitis por exposición (cierre anómalo de los párpados, que pueden ser desde queratitis leves a muy graves).

Complicaciones

  • Inflamación crónica y cicatrización de la córnea
  • Infecciones virales crónicas o recurrentes de la córnea
  • Úlceras abiertas en la córnea.
  • Reducción temporal o permanente de la visión
  • Ceguera

¿Cómo se puede prevenir la queratitis?

En muchos casos no existen pautas para evitar la queratitis pero si se pueden prevenir dentro de lo posible las circustancias que pueden provocarla:

  • Si tienes el ojo seco, usa lágrimas artificiales
  • Protégete del sol intenso con gafas
  • Acude al oftalmólogo ante cualquier traumatismo (lesiones que pueden sobreinfectarse)
  • Higiene meticulosa en los portadores de lentes de contacto

Esperamos que estos consejos te hayan sido útiles y te hayan concienciado de prestarle a tus ojos la atención que se merecen.

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