Problemas emocionales: cuándo pedir ayuda

Escrito por S0p0rt3

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“El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido”. Esta frase del médico, terapeuta y divulgador argentino Jorge Bucay, resume bien la importancia de conocernos a fondo para atajar nuestros problemas emocionales y disfrutar de la vida. El lunes día 20 fue el Yellow Day, el considerado como “el día más feliz del año”. Estamos a punto de comenzar el verano, los días son largos y el buen tiempo invita a salir y disfrutar con familia y amigos, sobre todo después de dos años de restricciones por el Covid.

Pero no siempre es fácil esa alegría vital. Ser conscientes de que tenemos problemas emocionales y saber cuándo pedir ayuda es tan importante como acceder a recibir el apoyo de un profesional y colaborar en la terapia que nos proponga. Muchas veces tememos pasarnos y parecer exagerados o quizás dar por hecho sentimientos y emociones que no solo no nos benefician, sino que pueden resultar perjudiciales para nuestra salud mental. Por eso, los profesionales del grupo sanitario Ribera, especialistas de las áreas de Salud Mental, recomiendan que, en caso de duda, pidamos cita con un experto para valorar los síntomas que nos han llevado a pensar que, quizás, no podemos superar solos los problemas emocionales.

Cuándo ir al psicólogo

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud o bienestar emocional es un “estado de ánimo en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente, y es capaz de hacer una contribución a la comunidad”. Aquí ya nos da algunas pistas. Si no podemos afrontar presiones normales de la vida o nuestro estado de ánimo limita nuestro trabajo o las relaciones con los demás, deben saltar las primeras alertas.

María Novo, psicóloga sanitaria del grupo Ribera, nos da algunas otras claves para acudir a un especialistas:

  • Sientes que te está sobrepasando el día a día
  • Los conflictos se acumulan en tu entorno
  • Tienes dificultad para realizar tu trabajo como solías
  • Tu familia y amigos te comunican que te ven muy afectado o cambiado
  • Sientes apatía y que te cuesta hacer actividades que hasta hace poco disfrutabas
  • Te falta energía y sientes que no tienes fuerza, a veces incluso para actividades que no requieren mucho esfuerzo
  • Tienes dolores de cabeza o musculares recurrentes y, en ocasiones, para los que no sientes apenas alivio con un analgésico
  • Notas que tienes problemas de atención

Y es que, algunos síntomas físicos también pueden ser indicativos de un deterioro en la salud mental, sobre todo si esos síntomas no se explican por una causa física. Por eso es importante acudir a un profesional si detectamos estos síntomas.




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