¿Eres profesor/a? Aprende cómo cuidar tus cuerdas vocales

Escrito por Ribera Salud

¿Eres profesor/a? Los especialistas de los hospitales del grupo Ribera Salud inciden en la importancia de la prevención con unas sencillas recomendaciones que pueden ayudarnos a prevenir mayores problemas futuros y destacan la importancia de cuidar nuestra voz puesto que es uno de los principales vehículos de comunicación. Con estas sencillas recomendaciones aprenderás a cuidar tus cuerdas vocales y evitarás la afonía:

  1. Habla menos y más pausado: No te aceleres a la hora de hablar. La costumbre de hablar rápido propicia tensión muscular en el cuello y tórax.
  2. Descansa la voz: especialmente cuando te duela y moleste, pues es síntoma de que estás forzando las cuerdas vocales. Aprovecha diariamente momentos para descansa7r la voz.
  3. No grites: habla con intensidad y volumen moderado. No intentes hablar por encima de los demás ni del ruido. Asume tus limitaciones de voz.
  4. No hables mientras hagas esfuerzos físicos (correr, levantar peso, subir escaleras…). Esto supondría un sobreesfuerzo para las cuerdas vocales.
  5. Evita cambios bruscos de temperatura: no tomes bebidas ni demasiado frías ni demasiado calientes.
  6. Evita los irritantes y/o tóxicos: polvo, humos, tabaco, alcohol, aire acondicionado…
  7. Busca estrategias para reducir tu nivel de estrés. La voz y su patología tiene una fuerte vinculación con aspectos de tipo emocional: personalidad excesivamente activa, preocupaciones familiares, laborales, materiales… Tenlo en cuenta y dedica tiempo para mejorar tu estado de ánimo: haz deporte, paseos, relajación…
  8. Ten presente tu postura. Si fuerzas la voz al hablar, te acostumbrarás a desplazar el mentón hacia delante y arriba, lo que motivará la rigidez de la musculatura implicada en el desplazamiento de la laringe.
  9. Mantén hidratado y lubrificado el aparato fonador. Algunas estrategias para mejorar su hidratación son:
    • Lavados nasales.
    • Beber agua a menudo. No importa tanto la cantidad como la frecuencia. Acostúmbrate a beber sin tener sed, pequeños tragos a lo largo del día.
    • Toma chicles y caramelos de miel o limón para producir saliva.