Rutinas, paciencia y mucho amor, recetas para el confinamiento por el COVID-19

Escrito por Ribera Salud

Todos los expertos coinciden: es importante mantener o reorganizar horarios, llevar una dieta saludable y evitar la soledad.

Un mínimo de 15 días de confinamiento, obligatorio y generalizado, es una situación a la que nunca antes nos habíamos enfrentado como sociedad. Todos hemos pasado días en casa por una enfermedad, una lesión o un temporal fuerte. Algunos han pasado periodos de convalecencia más largos por dolencias graves… pero hasta la pandemia mundial del COVID-19, nunca habíamos tenido que encerrarnos todos tantos días seguidos. Y esa excepcionalidad es la que ha hecho necesario que nos preparemos mentalmente para pasar este confinamiento general en las mejores condiciones posibles y con los mínimos efectos secundarios.

 Los expertos en Salud Mental de los hospitales de Ribera Salud coinciden en la importancia de mantener u organizar horarios, llevar una dieta saludable y evitar la soledad, por ejemplo. Las rutinas son ahora más importantes que nunca. Todos los profesionales consideran indispensable mantener la higiene diaria habitual y no dejarse llevar por la “relajación” en los hábitos de aseo. Parece obvio pero no lo es: hay que ducharse y peinarse todos los días, como si fuéramos a salir de casa para ir a trabajar o a clase. También es importante no dormir durante el día más de lo habitual, para seguir descansando bien por las noches.

Además, es recomendable estructurar el día con las diferentes tareas que tengamos previsto realizar y fijar las horas para trabajar o estudiar, para ocupar con ocio (lectura, series, música, manualidades…) y para aquellas cuestiones que teníamos pendientes hace tiempo, precisamente por la falta de lo que ahora tenemos en abundancia: tiempo en casa. El Dr. Jesús Mesones, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario del Vinalopó, recuerda que “estar unos días en casa nos permite dedicar tiempo a aquello que habitualmente no podemos por los horarios y prisas del día a día”. Así que sí, no hay mal que por bien no venga. Es el momento perfecto de ordenar armarios, reorganizar cajones, hacer limpieza de maquillajes y labiales y tirar toneladas de papeles que no miramos hace años, por ejemplo.

Los expertos recomiendan encarecidamente intensificar el contacto con nuestra familia y amigos por teléfono para no sentirnos solos, evitar evasiones tóxicas y fáciles, moderando el consumo de alcohol y otras sustancias y por supuesto, intentar no perder los hábitos saludables que tanto nos suele costar adquirir y mantener: comer sano, en pequeñas cantidades y varias veces al día y hacer ejercicio.

Y hay otro aspecto en el que los profesionales de la Salud Mental coinciden. Debemos dosificar el tiempo de recepción de las noticias sobre el COVID-19. Si habitualmente somos de los que oímos la radio por la mañana, adelante. Si nos gusta el informativo de mediodía o de la noche, estupendo. Pero es importante informarnos con control. La pérdida de la estructura diaria habitual, mucho tiempo libre y una atención excesiva hacia lo relacionado con la pandemia, puede incrementar la frecuencia e intensidad de los pensamientos anticipatorios negativos. Por eso el doctor Mesones recomienda que fijemos nuestra atención también en la información positiva como por ejemplo la de los casos con sintomatología leve o moderada y sin complicaciones médicas, en las muestras de solidaridad y en las historias que nos aportan una visión positiva de esta crisis. “Ante todo es importante tener presente que se trata de una situación temporal que pasará y recuperaremos nuestros hábitos de vida cotidianos”, asegura el doctor Mesones.

Así que ¡ánimo! Este confinamiento acabará y el reto que tenemos todos es superarlo de la mejor manera posible.




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